El embalse del Retortillo – lugar popular entre turistas que vienen de otras ciudades de España, así como de diferentes países. Está situado en el río Retortillo, que es afluente del río Guadalquivir y sirve de frontera natural entre las provincias de Córdoba y Sevilla. Los turistas destacan los excelentes paisajes naturales, caracterizados por la presencia de flora y fauna típicamente mediterránea. Esto es resultado de la ventajosa ubicación: el embalse se encuentra en la zona de dos parques naturales: Parque Natural Sierra de Hornachuelos y Parque Natural Sierra Norte de Sevilla. En esta reseña se puede conocer con más detalle el propósito, la construcción del embalse, así como conocer el interés natural y turístico de este lugar único.

Construcción y características principales del embalse

La construcción de la presa comenzó en 1966, y el embalse del Retortillo entró en funcionamiento ya en 1970. Con el objetivo de crear una construcción de alta resistencia se utilizó una presa de hormigón tipo gravedad, que se caracteriza por un eje recto y un dispositivo de desagüe con compuertas. La capacidad es de aproximadamente 61-73 hm³ (hectómetro cúbico, es decir un millón de m³) de agua.

La superficie del espejo de agua varía entre 517-630 hectáreas (5,17-6,3 km²), y la altitud sobre el nivel del mar alcanza los 187 m.

Objetivos principales del embalse:

  • Riego, abastecimiento de agua a todas las tierras agrícolas situadas en las proximidades (aproximadamente 2250 hectáreas).
  • Abastecimiento de agua a la población – aproximadamente 200 000 personas que reciben agua de esta fuente.
  • Uso recreativo, que también incluye la pesca y el ocio activo.

Todo el territorio se considera zona de protección natural, teniendo en cuenta la importancia de este objeto y sus alrededores.

Cómo y por qué se construyó el embalse del Retortillo

La construcción del embalse del Retortillo – es una parte importante del amplio plan de desarrollo de infraestructura hídrica en el centro y sur de España a mediados del siglo XX. Precisamente en este período se construyeron una enorme cantidad de presas y embalses con el objetivo de regular el agua.

La presa del Retortillo – es de tipo gravedad, con eje recto y dispositivo de desagüe con compuertas, lo que la hace una construcción fiable y duradera. Teniendo en cuenta las características de la presa, la presión del agua se sostiene gracias a la masa propia de la construcción, y mecanismos especiales participan activamente en la gestión del caudal.

En el proceso de realización de las obras de construcción surgió la necesidad de introducir algunos cambios en la infraestructura local. Por ejemplo, hubo que reconstruir algunas carreteras que anteriormente pasaban por el valle del río, para tener en cuenta el futuro nivel del agua.

Gracias a la construcción del embalse, se logró cambiar radicalmente la hidrología de muchas zonas, y Retortillo se convirtió en parte de la infraestructura española moderna.

Interés natural y turístico

La zona alrededor del embalse del Retortillo está rodeada de bosque verde de tipo mediterráneo, caracterizado por la presencia de robles, gran cantidad de aves (por ejemplo, cormoranes, garzas, chorlitos y otros) y mamíferos. Además, el embalse está situado cerca de importantes territorios naturales protegidos, por lo que se le considera parte integral de los corredores ecológicos para la fauna salvaje.

Cerca del embalse hay un mirador, desde donde se abre un panorama increíble del agua y todos los alrededores. Este lugar es popular entre turistas a quienes les gustan los paseos al aire libre, por rutas de senderismo planificadas previamente, así como la observación de la naturaleza.

A lo largo de las orillas del embalse se reúnen pescadores que “cazan” carpas, pasean a pie por rutas turísticas. Teniendo en cuenta el hecho de que todo el territorio se considera zona protegida, el campamento nocturno en este lugar está estrictamente prohibido, y la infraestructura es lo más simple posible: acceso cómodo al agua, presencia de aparcamientos.

El embalse del Retortillo en diferentes estaciones

Una característica no menos única del embalse del Retortillo se puede considerar que nunca se ve igual y siempre cambia dependiendo de la estación concreta y las condiciones meteorológicas.

Por ejemplo, en primavera después de un invierno lluvioso la línea de costa está casi completamente oculta, por lo que el embalse se convierte en un verdadero lago. En el período estival el agua retrocede un poco de las orillas, “descubriendo” la línea de costa pedregosa y ligeramente arcillosa. Como resultado, aquí se pueden ver huellas de antiguos cauces, pequeñas ensenadas.

Por esta razón muchos habitantes locales consideran que el embalse del Retortillo tiene varios “rostros”, “aspectos”.

Observación de aves

A pesar de que inicialmente el embalse fue creado con fines económicos, con el paso del tiempo se convirtió en una ubicación importante para los apreciadores de la avifauna.

En los alrededores en diferentes épocas del año se pueden encontrar:

  • cormoranes, garzas;
  • aves acuáticas que se quedan a invernar en el embalse;
  • diferentes aves rapaces que planean sobre el agua y las colinas de Sierra Morena que rodean el embalse.

De especial interés para apreciadores y amantes de la avifauna es la madrugada, cuando sobre el agua todavía se conserva una ligera niebla.

Conexión con la dehesa y Sierra Morena

Todo el paisaje circundante – es la clásica dehesa andaluza, caracterizada por la presencia de encinas, alcornoques, arbustos y pastos.

El embalse se considera parte integral del ecosistema completo, donde cerca se encuentran:

  • ganadería tradicional;
  • naturaleza salvaje;
  • cotos de caza que están estrictamente regulados y controlados.

Todo esto se considera un ejemplo típico de cómo una construcción ingenieril puede “integrarse” fácilmente en el entorno natural.

Al mismo tiempo, el embalse del Retortillo no está en la lista de lugares turísticos masivos, lo que es su valor importante. Este lugar lo eligen turistas que vienen en busca de tranquilidad y soledad con la naturaleza; para paseos a pie y sesiones fotográficas temáticas. Los turistas también vienen para ver el agua y las montañas, descansando de la infraestructura y el ruido urbano.

Muchos vienen al embalse para observar las puestas de sol: aquí el sol se “esconde” tras las colinas y el agua adquiere inmediatamente un tono dorado-cobrizo.

Para La Puebla de los Infantes el Retortillo – no es solo un estanque, sino parte de la vida cotidiana de los habitantes locales. Pues el embalse se considera una fuente importante de agua, se utiliza como punto de referencia en el terreno. Los habitantes nativos todavía recuerdan años de fuerte sequía, años en que el embalse estaba prácticamente lleno y servía como una especie de “barómetro” de la situación climática en la región.